Santuario della Madonnetta

2013-06-02 · Solemnidad del Corpus Christi

Solemnidad del Corpus Christi

Lecturas: Génesis 14,18 20; Corintios 11,23+26; Lucas 9,11 17

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo, el que come este pan vivirá eternamente.

Lecturas: Génesis 14,18 20; Corintios 11,23+26; Lucas 9,11 17.

1 - El grande sacramento - La Eucaristía es el gran resultado del Amor infinito de Cristo por nosotros: la sangre de la misericordia, el agua de la verdad, el pan de una presencia continua que nos alimenta y nos da fuerza, la invitación y el compromiso de estar unidos en su amor: “¡Misterio de amor! ¡ Símbolo de unidad! ¡Vínculo de caridad! Quien quiere vivir, tiene un lugar donde vivir y tiene de qué vivir. Entonces, que se acerque,que crea y forme parte del cuerpo y así será vivificado.Que sea bello, sea válido, sea sano, que quede unido al cuerpo y que viva de Dios y para Dios (S. Agustín, Tratados sobre el Evangelio de San Juan 26,13).

2 - Pan y cuerpo – En la Eucaristía, el sacramento del amor de Dios por el hombre, está presente el misterio de la Encarnación (el cuerpo de Jesús, y el cuerpo de cada uno) y de la Iglesia (todos los hombres en Cristo, se convierten en un solo cuerpo). Comiendo el único Pan, nosotros nos volvemos un solo Cuerpo, ¡el CORPUS CHRISTI! La Eucaristía es la asimilación personal de la vida y la muerte de Cristo, pero también es progresiva y completa asimilación a Cristo, en Dios, de todas las personas.

3 - ¿Somos Corpus Christi? – Este es el punto crítico de la Eucaristía: ya no es sacramento, es decir, ya no significa sólo Cristo presente en el pan, sino también todos nosotros en Él. Cuando Cristo toma en sus manos su cuerpo, en realidad está tomándonos a todos. Una Eucaristía vacía e inexpresiva es un corazón lacerado, una familia o una comunidad divididas, una Eucaristía inerte es una Iglesia cismática. El pan está todavía allí, pero ya no es el Cuerpo de Cristo. ¿Somos Corpus Christi o somos células “cancerosas” que se multiplican de por si dentro el organismo, destruyendo la unidad del cuerpo?

4 –¡ Reciban lo que son! - Escuchemos a San Agustín al hablar a los neófitos, que acababan de recibir su primera comunión: “Si son el cuerpo de Cristo y sus miembros, entonces en la mesa del Señor está vuestro misterio sagrado: reciban el misterio que son. A esto, lo que son, respondan: “Amén”, y con esta respuesta, lo subscriben. Se les dice: “el Cuerpo de Cristo”, y responden: “Amén”. Sean, pues, miembros del Cuerpo de Cristo para que este Amén sea verdadero! (Sermón 272).

5 - Puntos concretos – Ser siempre y en cualquier lugar el Cuerpo del Señor, que es la Iglesia, es la obvia conclusión de esta celebración: recibiendo el Cuerpo de Cristo me comprometo a acoger a todos los miembros del Cuerpo de Cristo. Y de esta manera, todos los actos de mi vida “privada” serán vividos en una dimensión universal y para el bien de todos. Tomemos conciencia que ¡estamos bien lejos de la realidad cristiana del “Corpus Christi”!.